La enfermedad conocida como gripe porcina dejó de ser sólo un motivo de preocupación para los cerdos y amenaza con afectar gracias a su potencial pandémico a una gran parte de la población humana. La difícil tarea de mutar y pasar a infectar masivamente a humanos, prueba no totalmente superada hace algunos años por el virus de la gripe aviar, parece haber sido lograda con creces por el virus influenza responsable de la gripe porcina. El comité de emergencia de la Organización mundial de la Salud (OMS) se reunió el 25 de abril pasado para evaluar la situación actual y encendió una señal de alarma, que motivó la declaración difundida desde Ginebra por la doctora Margaret Chang directora general de la OMS.
El epicentro de la Gripe porcina se localiza en México en donde se registraron brotes en el que según se sospecha han muerto 81 personas y hay más de 1.300 pacientes hospitalizados debido a neumonías severas en su mayoría. Las fronteras parecen no contener al virus, en los Estados Unidos existen más de una veintena de casos reportados en California, Texas y Nueva York y en lugares más distantes del foco tales como Nueva Zelanda, España, Francia e Israel se han detectado también casos sospechosos de infección.
La OMS y la Organización Panamericana de la Salud (OPS) están realizando importantes esfuerzos, en forma conjunta con las autoridades de salud de los países implicados, para lograr facilitar las actividades epidemiológicas de campo, los diagnósticos de laboratorio y el manejo clínico de esta amenaza.
El comunicado de la OMS desencadenó alerta en lugares distantes del planeta tales como Costa Rica, Japón, España y Argentina entre otros. Las autoridades sanitarias de esos países extremaron las recomendaciones para la detección de casos sospechosos especialmente en aeropuertos. Todo pasajero que ingrese a esos países, que haya viajado o provenga de zonas afectadas y que además presente síntomas tales como fiebre, decaimiento, falta de apetito, tos, secreciones nasales o dolor de garganta será examinado. El resto de los pasajeros asintomáticos serán informados sobre la necesidad de reportar la presencia de síntomas compatibles con la infección si llegasen a ocurrir dentro de los diez días posteriores a su regreso.
Los virus responsables de la influenza porcina pueden ser transmitidos directamente de los cerdos a las personas y luego de persona a persona. Las infecciones en seres humanos por los virus provenientes de los cerdos tienen más probabilidad de ocurrir en aquellos que están en contacto cercano con cerdos infectados, como por ejemplo ocurre con los qué trabajan en criaderos. La transmisión de la influenza porcina de persona a persona se cree que es igual a la de la influenza estacional y se produce fundamentalmente cuando las personas infectadas por el virus tosen o estornudan. Por el contrario la enfermedad no ha demostrado ser transmitida a personas a través del consumo de carne de cerdo y derivados adecuadamente preparados. El virus influenza de origen porcino muere fácilmente a temperaturas de cocción de 70°C.
No hay vacunas especificas para contener el virus que actualmente está causando enfermedad en seres humanos pero la vacuna contra la gripe común en algunos casos puede ser eficaz. Los medicamentos antivirales empleados para la gripe común pueden ser efectivos aunque algunos virus pueden desarrollar resistencia a dichos fármacos, lo que exacerba aun más la sensación de incertidumbre en los especialistas.
La misma sensación de incertidumbre que ronda en los habitantes del Distrito Federal Mejicano, en donde los barbijos, las aulas sin alumnos y los espectáculos vacíos de público reflejan este aislamiento forzoso.



