
La política de protección de la privacidad que aplicará Francia en Internet, que supone la desconexión de aquellas personas que tras tres avisos sigan descargando obras protegidas por derechos de autor, no se trasladará a Reino Unido. El Ejecutivo británico, pese a declaraciones anteriores en las que se aseguró que el modelo era interesante, ha decidido usar otras fórmulas.
El ministro de Cultura de Reino Unido, Andy Burnham, dijo en una entrevista a The Times 2008 que el Gobierno emprendería un esfuerzo para realizar una reforma legal que exigiese a las operadoras de Internet a realizar esa desconexión.
Pero según informa hoy el mismo periódico, el principal responsable del Ejecutivo en materia de propiedad intelectual, David Lammy, ha dado por descartada esta posibilidad.
No es que la idea haya dejado de gustar, sino que su aplicación conlleva determinados problemas legislativos que el Gobierno no está seguro de poder sortear.
Para hoy está prevista la publicación del informe sobre las redes de intercambio de archivos que en los últimos meses ha estado elaborando el ministro de Comunicaciones, que según el diario británico podría contemplar la institución de una agencia de derechos financiada por los proveedores de internet, o el establecimiento del pago de una cuota en la factura de la conexión por parte de los clientes. Todo ello, para compensar a las discográficas por el supuesto daño que les causan el P2P y las descargas.
Fuente: 20Minutos
