Miles de palabras se han pronunciado acerca de la sedición de Túpac Amaru acaecida en el Perú cuando estaba terminando el siglo XVIII y que puso en peligro al gobierno español en América.
Túpac Amaru no era más que un indígena con dinero e hispanizado que, ayudado por Gran Bretaña llevó a cabo el alzamiento contra la corona española. Para muchas personas Túpac Amaru nos hace pensar en un ser que se rebeló en los tiempos de la colonia contra sus amos españoles. Más allá de las diferentes interpretaciones que existe sobre este personaje el levantamiento que se llevó a cabo entre los años 1780 – 81 fue consecuencia de la violencia y opresión ejercida por la burocracia colonial que sufrían los indígenas.
La rebelión de Túpac Amaru fue impulsada por el sentimiento de libertad de todo un pueblo y por este motivo te la contamos.
Perú cuando terminaba el siglo XVIII
En el año 1776 con la creación del Virreinato del Río de la Plata, los pueblos de Canas y Cabchis, el sur andino y la región del altiplano conocida como Alto Perú, dejaron de pertenecer al antiguo Virreinato del Perú. El nuevo territorio del cual era capital Buenos Aires fue creado en el marco de una gran reestructuración que fue impulsada por el rey Carlos III. El poder se encontraba centrado en este monarca mediante las expensas de los poderes jurisdiccionales.
Las reformas que se fueron haciendo terminaron la supuesta autonomía que durante 200 años habían tenido estos territorios y fueron transformados en colonias. A través de la reorganización de la zona se creó una reforma impositiva que implementó nuevas medidas fiscales. Además se quiso cambiar a los criollos (hijos de españoles nacidos en América) en los puestos de la burocracia colonial, por funcionarios directamente desde España.
Este conjunto de medidas generó bronca en la sociedad colonial. Mientras los criollos vieron impedido su ascenso social al ser separado del aparato estatal, los indígenas y los negros, por su parte, debieron soportar nuevas cargas tributarias que rompían con las costumbres que estaban vigentes en la colonia por siglos.
José Gabriel Condorcanqui
Lo cierto es que no existen representaciones iconográficas de Túpac Amaru y aun algunos aspectos de su vida son desconocidos (como su fecha de nacimiento, estudios realizados, etc.) los historiadores por medio de diferentes testimonios han logrado reconstruir parte de su vida. José Gabriel Condoranqui (su verdadero nombre) fue hijo de un comerciante rico que se ocupaba del transporte de mercaderías. Esta actividad comercial le posibilitó tener un buen pasar económico y una serie de relaciones con notorios comerciantes españoles y criollos.
El hecho de tener una pequeña fortuna, más el hecho de hablar como un europeo y usar sirvientes para sus viajes fue tomado por algunos historiadores para desprestigiar al movimiento tupacamarista. Estas suposiciones ponen énfasis en el supuesto rechazo que el líder indígena provocó en muchos pueblos nativos debido a sus intentos por coronarse Rey de América.
Los corregidores
Desde el principio de la colonización la función que cumplían los corregidores eran la de impartir justicia y evitar los abusos que otros pudiesen infligir a las poblaciones nativas. Además, estos hombres se ocupaban de recaudar el tributo real, dirigir los ejércitos y dictar justicia en los pleitos que se ocasionaban en su región. Estos puestos empezaron a ser subastados por una cantidad de dinero que ingresaban a las arcas de la monarquía. En este período el principal blanco de los abusos de los corregidores fueron las comunidades indígenas. El proceso era más o menos así: el corregidor recibía mercadería de todo tipo por parte de los comerciantes criollos y españoles. Estas mercaderías eran vendidas a crédito a los indígenas que estaba obligados a comprarlas.
En el año 1780 agotadas todas las posibilidades de diálogo y sin posibilidad de tener justicia por los abusos de los corregidores se tomaron las armas y esto se llevó a cabo en manos de Túpac Amaru.
Algunas dudas evidentes aparecen al pensar en la sedición de Túpac Amaru: ¿cómo era posible que un líder indígena pusiera en tela de juicio a la administración colonial, al tiempo que resaltaba la figura del monarca español? ¿Pensaba que el rey Carlos III era responsable de las medidas que se aplicaban en América?
El 4 de noviembre de 1780, el cacique Tinta, Túpac Amaru tomó prisionero al gran corregidor Antonio Arriaga. Arriaga se vio obligado a mandar un comunicado a todas las comunidades indígenas de la zona. Y algunos días más tarde, en la plaza pública y rodeado de sus hermanos de sangre, Túpac Amaru ahorcó a Arriaga. La noticia de este hecho ayudó a que Túpac Amaru tuviera el respaldo total de los movimientos indígenas.
En Cuzco se conformó una Junta de Guerra que dictó serias medidas para acabar con los insurgentes. Al tiempo se creó una compañía de caciques e indios nobles. La iglesia Católica se colocó del lado español. La Junta de Guerra no esperó las órdenes reales, abolió el reparto de mercaderías que efectuaban los corregidores y redujo la mano de obra nativa en los obrajes.
Esta rebelión culminó cuando el ejército de 20 mil hombres comandados por José del Valle derrotó las fuerzas de Túpac Amaru. En mayo de 1781 después de meses de brutales torturas Túpac Amaru y su familia fueron descuartizados en la Plaza de Cuzco.
Luego de su muerte el apoyo de los indígenas a Túpac Amaru generó un clima de inseguridad para las elites blancas.
Fuente: La ejecución de Túpac Amaru – Universidad Nacional de la Educación Perú
Revista Histórica Volumen III Número 2
Revista Muy Interesante Número 283
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